lunes, 10 de enero de 2011


La mitad de la belleza depende del paisaje; y la otra mitad de la persona que la mira... Los más brillantes amaneceres; los más románticos atardeceres; Los paraísos más increíbles; se pueden encontrar siempre en el rostro de las personas queridas.Cuando no hay lagos más claros y profundos que sus ojos; cuando no hay grutas de las maravillas comparables con su boca; cuando no hay lluvia que supere a su llanto; ni sol que brille más que su sonrisa. La belleza no hace feliz al que la posee; sino a quien puede amarla y adorarla. Por eso es tan lindo mirarse cuando esos rostros se convierten en nuestros paisajes favoritos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario